EFECTOS SALUDABLES DEL KÉFIR: ALIMENTO PROBIÓTICO POR EXCELENCIA

Gránulos de kéfir

Efectos saludables del Kéfir: enriquece la microbiota intestinal aportando bacterias y levaduras de efectos antiinflamatorios, que contribuyen a estimular la inmunidad y a prevenir tanto enfermedades infecciosas cuanto crónicas no comunicables: cardiovasculares, respiratorias, tumorales, alérgicas, entre otras.

 

 

  1. Bacterias
  2. Levaduras
  1. Antihipertensivo
  2. Antitumoral
  3. Antimicrobiano
  4. Inmunomodulador
  5. Hipocolesteremiante
  1. Efecto hipocolesteremiante
  2. Mejora de la microbiota intestinal
  3. Propiedades antibacterianas y antifúngicas
  4. Efectos antitumorales
  5. Curación de heridas
  6. Efectos inmunomoduladores y antialérgicos
  7. Inmunidad innata y adquirida
  8. Linfocitos T4: mariscales de la inmunidad
  9. Papel del kéfir en la tormenta inflamatoria de la COVID-19
  10. Efecto antialérgico del kéfir
  11. Efecto antiasmático
  1. Prevención colitis y gastroenteritis
  2. Inmunomoduladores
  3. Hipocolesteremiantes

 

INTRODUCCIÓN

El Kéfir exhibe efectos muy saludables por ser un alimento funcional, probiótico que aporta microorganismos beneficiosos que aumentan la diversidad y la riqueza de la microbiota intestinal.

Aunque los yogures frescos son los más conocidos, el Kéfir parece superar a todos los demás por sus excepcionales beneficios en la salud de los afortunados que lo consumen: antitumorales, antimicrobianos, inmunoestimulantes, antialérgicos, antioxidantes y antidiabéticos, entre otros efectos.

 ¿QUÉ ES EL KÉFIR?

Es una bebida probiótica producida por la fermentación de la leche (predominantemente ácido láctica y, en una mínima proporción, alcohólica) por parte de una combinación de bacterias  beneficiosas  y de levaduras, embebidas en una matriz orgánica en forma de coliflor (gránulos de Kéfir), que cooperan en perfecta armonía entre ellas para subsistir y multiplicarse más efectivamente (simbiosis microbiana)-

De esta suerte, mejoran la salud de los que la ingieren regularmente (simbiosis con el huésped humano). Como resultado de su acción se produce ácido láctico (por fermentación de la lactosa), anhídrido carbónico y una mínima cantidad de alcohol.

Por otra parte, el kéfir es rico en vitaminas del grupo B (B1 o tiamina, B5 o ácido pantoténico, B9 o ácido fólico, B12 o ciancobalamina, biotina) así como vitaminas A y K, aminoácidos esenciales como el triptófano, proteínas fácilmente digeribles, minerales como el calcio, magnesio y fósforo, y un producto realmente saludable, el kefiran.

Además, está bien dotado de una enzima capaz de digerir la poca lactosa que sobreviva a la fermentación de la misma, la B-galactosidasa, por lo que las personas con intolerancia a este azúcar (disacárido que resulta de la unión de glucosa y galactosa) llegan a tolerar bastante bien esta leche fermentada.

ORIGEN DEL KÉFIR

Los primeros que se beneficiaron de los efectos saludables del kéfir fueron miembros de las tribus del Cáucaso Norte, en los confines de Europa Oriental, lindando con Asia Occidental, en esa montañosa franja de tierra limitada por el mar Caspio y el mar Negro.

Parece que todo empezó hace cientos de años cuando los autóctonos de esas tierras, decidieron preparar una bebida, que ellos llamaron ayrag, dejando remansar la leche en unos odres elaborados con piel de cabra, que no lavaban.

Con el tiempo, comprobaron que la corteza blanquecina, grumosa y granulada de la pared interna del citado odre de piel caprina era capaz, cuando se le añadía leche, de originar una bebida diferente y superior a la de su ayrag.

Por ello, decidieron distinguirla con una denominación que hiciera honor y justicia a sus supuestas virtudes: Kéfir, palabra que parece proceder del turco Kief, para indicar el estado placentero alcanzado con su ingesta.

Desde la más lejana antigüedad los pueblos musulmanes de estas montañas caucásicas elevaron al kéfir a la categoría de maná de Alá, que pasaba de una generación a otra como una fuente de riqueza familiar. Posteriormente fue extendiéndose paulatinamente al resto del mundo.

COMPOSICIÓN MICROBIANA DEL KÉFIR Y DE LOS GRANOS DEL KÉFIR

Dado que el kéfir está constituido por una mezcla de bacterias y levaduras, vamos a proceder a referir primero las poblaciones bacterianas para, luego, mencionar las de las levaduras.

POBLACIONES BACTERIANAS

Desde sus orígenes más remotos, la propagación del kéfir se ha conseguido y mantenido mediante la adición de sus típicos gránulos a lotes de leche fresca que, luego, se dejaban incubar a temperatura ambiente, usualmente durante 24 horas.  Durante este proceso fermentativo los gránulos crecen notablemente, al tiempo que transfieren microorganismos y genes a la leche resultante.

Tras emplear técnicas de cultivo convencionales, se puede observar que los géneros bacterianos predominantes en el Kéfir son lactobacillus, Lactococcus, Streptococcus y Leuconostoc. (1,2,3)

Entre el 37 al 90% de las especies bacterianas existentes (gránulos y leche kefirada), corresponden a las siguientes: Lactococcus lactis subsp. lactis, Streptococcus termophilus, Lactobacillus delbruekckii subsp. bulgaricus, Lactobacillus helveticus, lactobacillus casei subsp. pseudoplantorum, Lactobacillus Kefiri, Lactobacillus kéfir y Lactobacillus brevis. (1,2,4)

Cuando se efectúan estudios más profundos (evaluación genética bacteriana), se comprueba que los géneros predominantes en los gránulos de kéfir son el lactobacillus y, en menor proporción, el acetobacter.

Además, han precisado que las especies más comunes de Lactobacillus  en los citados gránulos  son L. kefiranofaciens, L. kefiri y L. parakefiri. Estas tres especies son patrimonio exclusivo del kéfir. (5,6,7,8)

 En cambio, cuando lo que se analiza son los géneros bacterianos de la leche kefirada, se aprecia una mayor diversidad, siendo los predominantes los correspondientes a Leuconostoc, Lactococcus, Lactobacillus y Acetobacter.

LLama la atención que un género escasamente representado en los gránulos, como lo es el de lactococcus, sea predominante en la leche fermentada.

No acabemos este apartado sin mencionar a un género de bacterias simbiontes y abundantes en nuestro intestino, el Bifidobacterium, para referir que, aunque se han encontrado en el Kéfir, su relevancia es netamente menor que la de las mencionadas. (9)

POBLACIONES DE LEVADURAS

Diversos investigadores han comprobado que la mayoría de las levaduras encontradas en los gránulos y en la leche kefirada corresponden a tres especies: Saccharomyces, Kluyveromyces, y Candida. (1,10,11)

Aunque muchas especies de Saccharomyces se han aislado del kéfir, las más comunes son  S. cerevisiae y S. unisporus. (10,11)

El género Kluyveromyces es el mayoritario entre las levaduras que fermentan la lactosa, siendo dos las especies más comunes: K. marxianus y K. lactis.

La población de Candida en el kéfir está constituida por una amplia variedad de especies, sin embargo, las más comunes son C. holmii y C. kefyr.

 Además de los tres géneros mencionados, el género Pichia se ha visto con cierta regularidad, siendo Pichia fermentans la especie dominante.

A medida que el proceso fermentativo progresa, empiezan a incrementarse las proporciones de los géneros que fermentan la lactosa, como el Kluyveromyces, en detrimento de las no fermentadoras, como Saccharomyces (Kazachstania).

KEFIRAN

El kefiran es un hexopolisacárido, esto es, un azúcar complejo constituido con dos monosacáridos diferentes, glucosa y galactosa, en la misma proporción (1/1),  que se libera de los gránulos del kéfir por acción del Lactobacillus kefiranofaciens, auténtico productor de esta sustancia gelatinosa con sorprendentes efectos saludables.

En 1968, Kooiman tuvo el honor de ser el primero en identificar su estructura química. En realidad, este polisacárido ofrece una especie de matriz a un  grupo de microorganismos (incorpora una parte de las levaduras y bacterias mencionadas antes), que, sin duda, contribuyen a sus efectos biológicos. (12)

También se sabe que, aunque la bacteria productora del kefiran es el Lactobacillus kefiranofaciens, existe una excelente relación simbiótica con especies de levaduras del género Saccharomyces, pues cuando se las añade a los cultivos se incrementa de forma notable la cantidad de kefiran producida.

¿CUÁLES SON LOS EFECTOS BIOLÓGICOS DEL KEFIRAN QUE LE HACEN TAN SALUDABLE?

Diversos experimentos con animales han revelado, entre otras, las siguientes propiedades:

EFECTO ANTIHIPERTENSIVO

En un estudio efectuado con ratas hipertensas, alimentadas con una dieta rica en   grasas, que incrementaba notablemente el riesgo de ictus, se observó, tras suministrarles una dieta complementada con kefiran, una reducción de la presión arterial, previamente elevada, junto a una reducción de la actividad de una enzima que contribuye a elevar la mencionada presión arterial: la enzima conversora de la angiotensina. Precisamente, una parte de los antihipertensivos utilizados actualmente en el ser humano son inhibidores de esta enzima. (13, 21)

 ACTIVIDAD ANTITUMORAL

Liu y colegas revelaron que la administración oral de leche kefirada y leche de soja kefirada a ratones a los que se les había inoculado células tumorales de sarcoma 180 reducía sensiblemente el tamaño tumoral (un 65% y un 71% respectivamente) e incrementaba la concentración de un anticuerpo protector (IgA) en la mucosa del intestino delgado. (14)

Los autores concluyen el estudio afirmando que ambos tipos de leche kefirada y de su producto estrella, el kefiran, pueden considerarse alimentos prometedores a la hora de prevenir el cáncer y de reforzar la resistencia de la mucosa gastrointestinal a las infecciones por patógenos.

ACTIVIDAD ANTIMICROBIANA

Rodrigues y colegas demostraron, en experimentos con ratas a las que se había inducido heridas contaminadas con gérmenes patógenos (Staphylococcus aureus), un efecto cicatrizante y una actividad antimicrobiana de geles tópicos de leche kefirada y de kefiran, superior a la conseguida con un tratamiento antibiótico convencional durante 7 días (emulsión de neomicina y clostebol). (15)

EFECTO INMUNOMODULADOR

Modulación favorable del sistema inmune intestinal y protección de las células epiteliales (enterocitos) contra las toxinas producidas por una bacteria patógena del intestino (Bacillus cereus). (16)

EFECTO HIPOCOLESTEREMIANTE

Así se vio en un estudio efectuado con ratas hipertensas, alimentadas con una dieta rica en grasas, que, tras darles una dieta complementada con kefiran se observaba una reducción de las concentraciones de colesterol total, LDL-colesterol, triglicéridos y colesterol hepático. (21)

 

El kefiran, además de efectos saludables, tiene excelentes propiedades reológicas (son las que estudian el comportamiento de un fluido sometido a carga mecánica), pues mejora significativamente la viscosidad de los productos lácteos, favoreciendo y manteniendo sus propiedades de gel y evitando la pérdida de agua durante el almacenamiento.

EFECTOS SALUDABLES DEL KÉFIR

Después de bosquejar las propiedades del kefiran vamos a dedicar las siguientes líneas y apartados a describir los efectos saludables del Kéfir. Intentaremos estructurarlo para facilitar su comprensión.

EFECTO HIPOCOLESTEREMIANTE

EXPERIMENTOS CON LECHE

En 1992, Vujičić y colegas mostraron que los granos de Kefir eran capaces de reducir los niveles de colesterol en la leche, mediante el propio proceso fermentativo, en porcentajes muy notables: un 41%, tras 24 horas de fermentación y un 84% a las 48 de almacenamiento. (17)

Liu y colegas demostraron (2012) cómo colonias aisladas de Kluyveromyces marxianus, añadidas a caldos enriquecidos en colesterol, eran capaces de reducir sensiblemente los niveles de este lípido: de un 70 a un 99%. (18)

También comprobaron que esta levadura exhibía una relevante actividad de la enzima que deconjuga a los ácidos biliares, la hidrolasa de sales biliares, que tiende a reducir la absorción intestinal de los mismos, por lo que se acaban perdiendo con las heces. En consecuencia, el hígado se ve obligado a utilizar el colesterol (sustrayéndolo, en parte, de la sangre)  para sintetizar y reponer los ácidos biliares perdidos, que, luego, se transformarán en sales biliares, imprescindibles para digerir las grasas.

EXPERIMENTOS CON ANIMALES

Los efectos hipocolesteremiantes del kéfir también fueron validados en experimentos con animales. Así, en hámster alimentados con dietas enriquecidas en colesterol se observó que tanto la leche de soja kefirada como la leche de mamíferos, también kefirada, reducían la concentración de colesterol total y triglicéridos. Se cree que tal reducción se debe a una reducción de la síntesis hepática de colesterol así como a una reducción de su absorción intestinal. 19

Una colonia bacteriana aislada del kéfir, Lactobacillus plantarum MA2, también reveló actividad hipocolesteremiante en ratas alimentadas con dietas ricas en colesterol. De forma que las ratas alimentadas con una dieta suplementada con esta bacteria tenían menores concentraciones de colesterol total, LDL-colesterol, triglicéridos y colesterol hepático, junto a un incemento de la excreción fecal de colesterol. Todo ello parece indicar que el citado Lactobacillus plantarum , puede conseguir estos efectos mediante la reducción de la absorción intestinal del colesterol así como con la reducción de su síntesis en el hígado. 20

Espero que también se multipliquen estudios epidemiológicos con seres humanos que confirmen estos hallazgos de experimentos con animales.

EFECTOs SALUDABLES EN EL INTESTINO DEL HUÉSPED Y EN LA FLORA MICROBIANA INTESTINAL

Una parte importante de los efectos beneficiosos otorgados por los alimentos probióticos se debe a su capacidad de mejorar la microbiota intestinal. Parece que tal facultad se consigue de dos formas: una, incorporando nuevos microorganismos beneficiosos; otra, potenciando el desarrollo de las bacterias mutualistas preexistentes (beneficio mutuo y recíproco entre ellas y el hombre). Así, aumenta la riqueza y diversidad de la flora intestinal, con predominio de microorganismos de efectos antiinflamatorios y antioxidantes.

En las siguientes líneas vamos a referir algunos hallazgos científicos que avalan tales afirmaciones.

Son múltiples los estudios (Liu y colegas en 2006; Hamet y colegas en 2016) que han demostrado que el consumo de kéfir o kefiran por parte de animales de laboratorio se ha asociado con un aumento de microbios netamente beneficiosos para nuestros intereses, como Lactobacillus y Bifidobacterium, mientras que las bacterias patógenas, como Clostridium perfringens, experimentan una reducción notable de sus existencias. (22,23)

Correa Franco y colegas publicaron un trabajo en diciembre del 2013 en el que revelaron la capacidad del kéfir para reducir la severidad de la infección por Giardia intestinalis (reconocido patógeno del intestino) en ratones previamente infectados. Los citados autores consideraron que tal efecto beneficioso pudiera deberse a la capacidad del kéfir de modular favorablemente el sistema inmune intestinal. (24)

Otros autores (Chen y colegas en 2013) revelaron, en ratones a los que se había infectado previamente (vía intragástrica) con Eschericia coli (bacteria muy patógena), la capacidad del Lactobacillus kefiranofaciens, para reducir la gravedad de la infección subsiguiente, incluido el deterioro renal y el daño intestinal.

Además, observaron una gran reducción de la penetración de una potente toxina (Shiga) elaborada por el patógeno anterior al tiempo que un aumento de anticuerpos locales defensores, como la IgA. (25)

Como decíamos al principio de este apartado, el kéfir puede incrementar la actividad y, por ende, la efectividad de bacterias simbiontes de nuestro intestino, como sucede con algunos Bifidiobacterium. (26)

PROPIEDADES ANTIBACTERIANAS Y ANTIFÚNGICAS

Diversos autores, que han efectuado experimentos con kefiran y leche kefirada, han comprobado que exhiben un efecto antimicrobiano similar al ejercido por antibióticos tan comunes como ampicilina, azitromicina, ceftriaxona, amoxicilina y el antifúngico o antimicótico, ketoconazol. (27,28,29)

Tales experimentos consistían en poner en contacto la leche y el kefiran citados con un amplio rango de bacterias y de hongos patógenos (en pocillos de difusión), con resultados fructíferos: destrucción de los microorganismos circundantes.

Además del efecto antimicrobiano global del kéfir, algunos microorganismos de este alimento probiótico han demostrado en experimentos con animales de laboratorio, una significativa actividad antimicrobiana. Veamos algunos ejemplos en las siguientes líneas.

El Lactobacillus plantarum produce una protectora bacteriocina, pues exhibe un relevante efecto antimicrobiano contra patógenos intestinales (Enterococcus mundtii y Listeria inocua). (30)

Otras especies de Lactobacillus propios del kéfir, como acidophilus y L. kefiranofaciens, así como Streptococcus thermophilus, exhiben una gran actividad antimicrobiana contra un amplio grupo de bacterias patógenas, capaces de producir severas enfermedades (intestinales y de otra índole), tales como E. coli, L. monocytogenes, S. aureus, A. typhimurium, s. enteritidis, la temible Pseudomona aeruginosa y Yersinia enterocolítica. (31,32)

La lacticina es una bacteriocina producida por Lactobacillus lactis, que, cuando se aisla del kéfir, muestra también una gran actividad antimicrobiana contra múltiples patógenos: cereus, B. subtilis, C. sporogenes,C. tyrobutyricum, Enterococcus faecium, E. faecalis, L. innocua, L. monocytogenes, S. aureus, and C. difficile. (33,34)

EFECTOS ANTITUMORALES DEL KÉFIR

Experimentos en animales han mostrado que el kéfir ejerce una significativa actividad antitumoral contra múltiples tipos celulares de cáncer, a saber:

El Lactobacillus kefiri incrementa la muerte celular programada (apoptosis) de las células de leucemia mieloide humana resistentes a múltiples quimioterápicos.(35)

Gao y colegas documentaron en 2013 que la fracción libre de células (microbios simbiontes) del kéfir exhibía una relevante actividad anticancerígena contra líneas de células de cánceres de estómago, parece que aumentando también la apoptosis de las células malignas. (36)

Otros autores han demostrado que el kéfir no sólo reduce la capacidad proliferativa de las células malignas, potenciando su apoptosis, sino que también es capaz de mostrar un efecto contra las mutaciones de genes iniciadoras de los cánceres, cuando son provocadas por diversos carcinógenos. (37)

Cuando se estudiaban ratones con tumores tan malignos como los sarcomas de células fusiformes, se comprobó que los que recibían kéfir por vía intraperitoneal se beneficiaban de una reducción del tamaño tumoral y, en algunos casos, de una desaparición completa del tumor tras 20 días de tratamiento. (38)

De Moreno de Leblanc y colegas demostraron, trabajando con modelos murinos de cáncer de mama, que las ratas que se alimentaban con kéfir, previamente a la inoculación de células malignas del citado cáncer mamario, se beneficiaban de una reducción del tamaño tumoral y de un aumento concomitante de la inmunidad humoral local (IgA) y de la inmunidad celular (linfocitos T CD4), cuando se las comparaba con ratas que no recibían el kéfir. (39)

CURACIÓN DE HERIDAS

Son varias las líneas de investigación, también con animales de laboratorio, que parecen demostrar propiedades poco conocidas del kéfir, como las de acelerar la curación de heridas. Veámoslas a continuación.

Los geles elaborados con gránulos de kéfir y con la leche fermentada con kéfir son más efectivos en la curación de heridas contaminadas por P. aeruginosa (bacteria muy patógena) que el tratamiento convencional con sulfadiazina de plata, según los experimentos efectuadas con ratas por diversos investigadores. (40,41)

Atalan y colegas demostraron la misma capacidad de curar heridas por parte del kéfir, eliminando a las bacterias que las infectan, cuando se aplicaban localmente geles de gránulos de Kéfir en heridas de conejos de laboratorio. (42)

Recordemos ahora el estudio de Rodrigues y colegas que describimos a propósito de las propiedades del kefiran. Ellos revelaron la capacidad de geles elaborados con kefiran y kéfir de curar las heridas de ratones contaminadas con aureus, mostrando más efectividad que cuando son tratadas con antibióticos locales. (15)

Cuando se intentan generar hipótesis para explicar estos hallazgos, se tiende a pensar en dos posibles mecanismos: uno, la capacidad antimicrobiana del kéfir, que le permite barrer, limpiar y eliminar a patógenos (bacterias y hongos) de las heridas abiertas; dos, la capacidad de estos productos ancestrales de estimular al sistema inmune, a fin de acelerar la curación y regeneración del tejido dañado.

EFECTOS INMUNOMODULARES Y ANTIALÉRGICOS

CONCEPTOS BÁSICOS: INMUNIDAD NATURAL Y ADQUIRIDA

De entrada, podemos clasificar a la inmunidad en dos tipos: inmunidad innata o natural e inmunidad adquirida y específica.

La inmunidad innata o natural, primera respuesta de nuestro sistema inmune ante una sustancia extraña (antígeno), depende de la solvencia y eficacia de los leucocitos (monocitos, macrófagos, neutrófilos, linfocitos NK o asesinos naturales, entre otros).

Pero ¿de qué forma nos defienden los leucocitos? Pues merced a su capacidad de engullir (fagocitar) y destruir a las sustancias agresoras en la puerta de entrada, tras migrar y acceder previamente al foco inflamatorio (quimiotaxis). Para tan loable fin, liberan sustancias químicas que interactúan entre ellos (citoquinas), aumentando, así, su número y capacidad destructiva.

La inmunidad adaptativa o específica se adquiere tras reconocer y memorizar a los antígenos para, luego, destruirlos específicamente (bacterias, virus, células tumorales). Todo ello, merced a la acción de los linfocitos T (inmunidad celular) y de los linfocitos B (inmunidad humoral), productores de los anticuerpos.

Recordemos que las vacunas pretenden reforzar la inmunidad específica frente a microorganismos concretos, o sea, incrementar una respuesta inmunitaria tanto humoral como celular, que tienda a destruirlos.

LINFOCITOS T4: MARISCALES DE LA INMUNIDAD

En principio, para que el ser humano goce de salud, es preciso que el sistema inmune esté en perfecto equilibrio, esto es, que las células que dirigen la inmunidad, los linfocitos T 4, mantengan un coherente equilibrio entre sus estirpes celulares: los Th 1, los Th 2 y los Th17.

En condiciones normales se activan unas u otras en razón del tipo de agresiones que sufre nuestro organismo. Así, las Th1 dirigirían la defensa frente a infecciones por bacterias intracelulares y virus. En cambio, las Th 2 actuarían en la defensa frente a infecciones por parásitos como los helmintos. En tanto que las Th 17 parecen ser decisivas en la defensa frente a las infecciones por bacterias extracelulares y hongos.

Por otra parte, nuestro sistema inmune también tiende a protegernos tanto del desarrollo de tumores malignos cuanto de enfermedades inflamatorias crónicas.

En realidad, estas células defensivas tienden a velar por el respeto de la integridad de nuestros propios tejidos y estructuras, de forma que una vez controlada la infección paran la respuesta. Al fin y al cabo, pretenden evitar respuestas desmedidas y anárquicas que puedan originar enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide, lupus eritematoso, tiroiditis…) o alérgicas (por hiperfunción de los linfocitos Th 2).

 

Gránulos de kéfir en el colador tras filtrar la leche kefirada, o sea, fermentada y enriquecida en bacterias y levaduras muy saludables.

El kéfir es un probiótico muy saludable, pues enriquece la microbiota intestinal, potencia y equilibra la inmunidad, previniendo, así, enfermedades infecciosas, tumorales, alérgicas, cardiovasculares e inflamatorias crónicas.

 

 

 

PAPEL DEL KÉFIR EN LA TORMENTA INFLAMATORIA DE LA COVID-19

¡Ojo! una respuesta desmedida es la temible tormenta inflamatoria o de citoquinas, que acontece durante la segunda semana de la COVID-19 en algunos pacientes infectados por el SARS CoV2. Digo temible porque es la causante de las complicaciones que abocan a la hospitalización y a la UCI: Distrés Respiratorio Severo con insuficiencia respiratoria aguda, fenómenos tromboembólicos, complicaciones cardiovasculares, entre otras.

Merced a las vacunas específicas, reforzando la inmunidad humoral (anticuerpos contra la proteína S o llave que utiliza el virus para entrar) y la inmunidad celular frente al SARS CoV2, hemos reducido mucho el riesgo de complicaciones y muerte.

Pues bien, en marzo del 2021, en plena pandemia de la COVID-19, un experimento israelí, con animales de laboratorio, reveló que un preparado de kéfir de leche, rico en Kluyveromyces marxianus, era capaz de eliminar la tormenta de citoquinas y de restaurar el equilibrio del sistema inmunológico. (43)

Aunque parece muy aventurado asimilar estos resultados del kéfir, obtenidos frente a especies bacterianas patógenas, como la causante del cólera, con el SARS CoV2, la llama de la ilusión y de la esperanza prendió en la comunidad.

EFECTO ANTIALÉRGICO

Bueno, ahora nos preguntaremos qué papel desempeña aquí el kéfir, esto es, cómo es capaz de ejercer, por ejemplo, un efecto antialérgico. Pues parece sensato pensar que tal efecto se conseguiría si su consumo regular fuera capaz de evitar lo que sucede en la alergia: el exceso de función de los linfocitos Th2, favoreciendo un equilibrio con las otras poblaciones de linfocitos (sobre todo, la más conocida Th1 / Th2).  De esta suerte, podría evitarse el incremento desmesurado de anticuerpos específicos de tipo IgE (típicos de la alergia) frente a alimentos, neumoalergenos (ácaros, pólenes, epitelio de animales…) u otros alérgenos.

Algo de esto debe de suceder cuando se ha visto que los niños que tienen altas concentraciones intestinales de lactobacillus (L. acidophilus, L. delbruekii y L helveticus)  así como bifidobacterium  tienen menos riesgo de desarrollar enfermedades alérgicas (Sjogren y cols 2009). (44)

Por otra parte, otros autores han demostrado que el kéfir y el kefiran consiguen los mismos efectos en animales de experimentación, aumentando mucho las concentraciones de estas bacterias simbiontes (Hamet y cols. 2016). (45)

EFECTO ANTIASMÁTICO

De todas formas, los estudios más espectaculares sobre el efecto antialérgico del kéfir los desarrollaron Lee y colegas (2007) trabajando con ratones con asma inducido por sensibilización a ovoalbúmina. (46)

En realidad, estos investigadores revelaron que los ratones que recibieron kéfir por vía intragástrica tenían menos signos funcionales de asma (menor hiperreactividad bronquial) que los ratones control e incluso menor que los que recibieron el tratamiento convencional del asma.

Además, los que tomaron kéfir tenían una inferior infiltración por eosinófilos (su aumento es característico del asma) tanto en sus tejidos (en bronquios) como en el líquido obtenido de la intimidad del pulmón mediante lavado bronquioloalveolar.

Por si esto fuera poco, también se comprobó que los ratones agraciados con kéfir exhibían menos signos indicativos de una excesiva respuesta de linfocitos T de tipo Th2 (propia del asma) en el lavado bronquioloalveolar (menos IgE y menos interleucinas IL-4 e IL-13).

EFECTOS BENEFICIOSOS DE LAS LEVADURAS DEL KÉFIR

Como decíamos al principio de este artículo, una característica que diferencia al kéfir del resto de leches fermentadas es la presencia de una gran población de levaduras, tanto en los gránulos del kéfir como en la leche kefirada, que contribuyen a aumentar notablemente los beneficios de este saludable producto.

PREVENCIÓN DE GASTROENTERITIS Y COLITIS

Así, diversos autores han demostrado que el Saccharomyces boulardii muestra cierta efectividad frente a la colitis por Clostridium difficile, reduciendo la diarrea y el resto de síntomas, merced a una reducción de la inflamación intestinal como consecuencia directa de un refuerzo de la acción inmunitaria en el intestino.

Por ejemplo, Kotowska y colegas, efectuaron un estudio (doble ciego, controlado con placebo) con 269 niños (de 6 meses a 14 años) para comprobar si suplementos de S.boulardii podrían reducir el riesgo de diarreas por Clostridium difficile, tras tomar antibióticos. (47)

Pues bien, los niños que recibieron el citado S. boulardii (250 mg, dos veces al día) se beneficiaron con una reducción del riesgo de diarrea en un porcentaje del 80% con respecto a los niños que recibieron placebo.

Esta es la primera vez que se efectúa un estudio epidemiológico experimental (aleatorizado) y controlado con placebo que evidencia que el Saccharomyces boulardii es capaz de reducir el riesgo de diarrea por antibióticos en niños”, concluyen los autores.

Posteriormente, en abril del 2007, Villarruel y colegas efectuaron otro estudio experimental (aleatorio y controlado con placebo), con objeto de averiguar si el citado S. boulardii añadido a la rehidratación oral era capaz de acortar la duración de la gastroenteritis infecciosa sufrida por niños menores de dos años.

Pues bien, al concluir el estudio, confirmaron que los suplementos de esta levadura reducían el riesgo de diarrea prolongada, sobre todo, si se administran durante las primeras 24 horas. (48)

EFECTOS INMUNOMODULADORES

Otras levaduras, como el Kluyveromyces  marxianus, tienen actividades moduladoras de la inmunidad, favoreciendo respuestas inmunitarias tendentes a eliminar patógenos intestinales.

EFECTOS HIPOCOLESTEREMIANTES

Por otra parte, esta misma levadura suele exhibir una actividad hipocolesteremiante y, por consiguiente, participa favorablemente en la reducción de un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Tampoco quiero soslayar el hecho de que las levaduras del kéfir tienden a incrementar la acción de las especies bacterianas de los gránulos y de la leche kefirada. Así sucede, por ejemplo, con especies del género Saccharomyces cuando potencian la producción de kefiran por parte del Lactobacillus kefiranofaciens .

BENEFICIOS DEL KÉFIR PARA EMBARAZADAS Y MUJERES QUE ESTÁN AMAMANTANDO A SUS HIJOS

Según la Asociación Nacional de Kéfir de EEUU, las mujeres embarazadas y las que están amamantando a sus hijos pueden consumir kéfir con absoluta seguridad y fiabilidad.

Entre los efectos saludables del kéfir en la embarazada, destacan los siguientes: promueve la absorción de nutrientes, incrementa la inmunidad, ayuda al organismo a soportar y ajustar los cambios hormonales de estas situaciones y previene infecciones como las causadas por levaduras patógenas (Candida albicans).

Además, también previene en estas mujeres las infecciones por bacterias patógenas, como los estreptococos del grupo B, que podrían causar infecciones tan graves como neumonías, meningitis y septicemias (Sandra 2013). (49)

BENEFICIOS DEL KÉFIR EN SUPERVIVIENTES DE CÁNCER

En octubre del 2021, se publicó un estudio experimental que reveló cuán beneficioso puede resultar el kéfir en los supervivientes de cáncer sometidos a quimioterapia y radioterapia. (50)

En esencia, los que recibieron kéfir después de un entrenamiento estructurado se beneficiaron con un aumento de su masa magra (músculo) y una reducción de la fatiga, depresión y malestar gástrico, con respecto al grupo control (ejercicio físico sin kéfir).

Además, su consumo se asociaba con una disminución de un marcador de alteración de la microbiota intestinal (disbiosis), el lipopolisacárido. Así como de un aumento de los monocitos clásicos, integrantes de la inmunidad natural o inespecífica.

Todos los participantes (9 hombres y 15 mujeres; 61 años de media) efectuaron una hora de ejercicio físico, tres días a la semana, durante 12 semanas: 20 minutos de aeróbico, 30 minutos de fuerza y 10 minutos de estiramiento y flexibilidad.

Además, los del grupo de intervención recibieron 230 gramos de kéfir después de cada sesión de entrenamiento.

¿QUÉ CONTENÍA CADA RACIÓN DE KÉFIR?

Cada ración contenía, entre otros nutrientes (vitaminas liposolubles, calcio, potasio…), 11 gramos de proteínas ricas en leucina, un aminoácido esencial, crucial para la síntesis de proteínas musculares.

Cada ración de kéfir contenía 12 cepas de probióticos: Lactobacillus lactis, Lactobacillus rhamnosus, Streptococcus diacetylactis, Lactobacillus plantarum, lactobacillus casei, Saccharomices florentinus, Bifidobacterium lactis, Bifidobacterium longum, lactobacillus reuteri, bifidobacterium breve, entre otros.

Este es uno de los primeros estudios que explora el potencial del kéfir para brindar beneficios para la salud cuando se consume después del ejercicio en personas que sobreviven a un  cáncer. En consecuencia, la digestibilidad mejorada y la presencia de probióticos naturales y subproductos metabólicos del kéfir pueden proporcionar a los supervivientes de cáncer, que hacen ejercicio, un producto lácteo saludable a incluir en su plan de nutrición”, concluyeron los autores.

CONCLUSIONES

Entre los efectos saludables del Kéfir destaca el de estimular y equilibrar la inmunidad y, por ello, reducir el riesgo de enfermedades autoinmunes, infecciosas, alérgicas y tumorales.

Además, se ha observado que reduce los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes).

Tales efectos saludables se deben, en gran parte, a que los microorganismos que aporta (probiótico) enriquecen y diversifican nuestra microbiota intestinal, con predominio de bacterias y levaduras de efectos antiinflamatorios y antioxidantes. De esta suerte, fortalece la barrera intestinal, evitando el paso de toxinas y tóxicos, desde la luz del intestino hasta la sangre. Así, contribuye a sanear los ejes microbiota intestinal-corazón, microbiota-cerebro, microbiota intestinal-intestino.

Aunque una parte sustancial de los hallazgos se han descubierto en experimentos con animales de laboratorio, ya empiezan a publicarse estudios con personas. Véase, el estudio experimental (octubre 2021) que reveló cómo el consumo de Kéfir más ejercicio físico, por supervivientes de cáncer, conseguía aumentar la masa magra y reducir la fatiga y depresión mental, con respecto a los que sólo practicaban actividad física.

Otros estudios han revelado una reducción del riesgo de diarreas por antibióticos entre los que consumen Kéfir, evitando la disbiosis (daño a la microbiota intestinal).

En consecuencia, a la luz de los conocimientos científicos actuales, el consumo habitual de Kéfir resulta muy saludable. Así, contribuye a los efectos saludables de la dieta mediterránea, como buen integrante de la misma.

 EXPERIENCIA PERSONAL     

La existencia del kéfir es muy posible que resulte anecdótica para muchas personas; otras, en cambio, son fieles consumidores del mismo. A los primeros los animo a incorporarlo a su dieta habitual. A los segundos, los felicito por tan buena elección, dado que las pruebas científicas que están confirmando sus saludables efectos empiezan a multiplicarse.

En lo que a mí respecta, referiré que mi relación con esta bebida es de larga data, desde que una samaritana, hace unos veinte años, le regaló a mi querida cónyuge los gránulos del kéfir. Desde entonces lo tomo casi diariamente, incluso cuando viajo, pues me suelo llevar un recipiente con leche y los citados gránulos.

Por otra parte, me complace regalarlo a pacientes y amigos, sobre todo, cuando deben recibir frecuentes tratamientos con antibióticos, con el propósito de enriquecer su flora microbiana intestinal y prevenir diarreas. Como no deja de crecer, las existencias no parecen agotarse nunca.

También aprovecho estas líneas para confesar que mientras estaba elaborando este contenido y, por lo tanto, incrementando mi conocimiento sobre las saludables propiedades de este alimento probiótico, empecé a prepararlo con más mimo, casi con auténtica devoción, al igual que cuando preparo un café especial en una cafetera de filtro de papel (Chemex, V60…), pues sé que esta prodigiosa mezcla de microorganismos, levaduras y bacterias, que incorporo cada vez que bebo el kéfir, está contribuyendo a incrementar mi esperanza de vida en buena salud.

                                            Dr. Félix Martín Santos

 

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8 Comentarios

  1. Amigo Félix y familia:
    Que alegría, poder disfrutar de tu saber profesional, de tu servicio hacia todos los seres y de tu bondadosa naturaleza humana.
    Gracias por tus consejos, en bien de nuestra salud, y que el Cielo te colme de bendiciones.
    Un respetuoso saludo.

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  2. Un articulo como siempre excelente Felix, tomo nota.

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  3. Félix son muchos los aspectos que me han gustado de tu artículo, entre ellos : su estructura y metodología, la explicación de conceptos, la labor realizada por leucocitos y linfocitos, la profundidad con que tratas el tema, me ha llamado la atención de manera especial la cantidad de efectos saludables que tiene la ingesta del llamado Maná de Alá incluso frente a la COVID 19. Me ha encantado leer, porque soy intolerante a la lactosa, que el Kéfir tiene una enzima que permite digerir la poca lactosa que sobrevive a la fermentación. Me parece muy válida tu experiencia personal con la que concluyes tu exposición. Mil gracias por tu gran trabajo

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    • Muchísimas gracias Inmaculada por tu generosa valoración.
      Efectivamente, el Kéfir, al fermentar la lactosa, permite que las personas con intolerancia a la misma puedan consumirlo, beneficiándose, así, de sus notables efectos saludables.
      Un abrazo

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  4. Muchas gracias Félix por informarnos y detallarnos de los múltiples efectos saludables del Kéfir. Éste probiótico nos ayuda a regular la flora intestinal, a actuar como antihipertensivo, hipocolesterolemiante…y en definitiva a mejorar nuestro estado de ánimo, de ahí que lo llamen » alimento de la felicidad»

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    • Muchas gracias María Jesús por leer, analizar y valorar este artículo sobre los efectos saludables del Kéfir.
      Como bien apuntas, es un probiótico muy saludable, pues aumentando la riqueza y diversidad de la microbiota intestinal, aportando bacterias y levaduras de efectos antiinflamatorios y antioxidantes, logra reforzar la inmunidad, reducir factores de riesgo cardiovascular, entre otros efectos saludables.
      Un abrazo

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