EFECTO ANTIOSTEOPORÓTICO DE LA DIETA MEDITERRÁNEA

Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: su riqueza en antioxidantes, sobre todo, el aceite de oliva virgen extra, aumentan la densidad mineral ósea y reducen el riesgo de fracturas de cadera.
Concepto de dieta mediterránea
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: estudios prospectivos
- Prevención de fracturas de cadera por osteoporosis con dieta mediterránea: estudio prospectivo multinacional europeo (EPIC, 2013)
- Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: Resultados de la Iniciativa de Salud en Mujeres (WHI), 2016
- Efecto preventivo de fracturas osteoporóticas en el estudio PREDIMED (Prevención con dieta mediterránea), 2017
- Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: salud ósea, ejercicio físico y dieta mediterránea hipocalórica en adultos mayores con obesidad (PREDIMED-PLUS) 2025
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: metaanálisis de estudios observacionales
- Mejora de la densidad mineral ósea y prevención de fracturas por osteoporosis con dieta mediterránea: revisión general y metaanálisis de estudios observacionales prospectivos (2018)
- Efecto protector de procesos musculoesqueléticos por la dieta mediterránea: revisión sistemática y un metaanálisis
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: mecanismos de acción
- Papel de la oxidación e inflamación en el desarrollo de osteoporosis
- Efecto antioxidante y antiinflamatorio de los ingredientes de la Dieta Mediterránea, especialmente del aceite de oliva virgen extra
- ¿Qué compuestos del aceite de oliva virgen extra tienen capacidad antioxidante?
- Polifenoles del aceite de oliva virgen extra
Introducción
Un efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea, con aumento de la densidad mineral ósea (DMO) y reducción de fracturas por fragilidad, es un hecho revelado por rigurosos estudios científicos.
Tales hallazgos científicos nos hacen concebir esperanzas, pues las fracturas de cadera, vertebrales y no vertebrales por osteoporosis representan un gran problema de salud en el mundo. El que se deriva de sus altas tasas de morbilidad, discapacidad, mortalidad y alto coste socioeconómico.
Por ello, se antoja crucial descubrir medidas de prevención primaria de este gran problema de salud pública mundial, que tengan que ver con estilos de vida adquiribles por la población. Véase, una buena adherencia a la dieta mediterránea, bien rociada con aceite de oliva virgen extra, la práctica regular de ejercicio físico, sin soslayar el consumo regular de café.
Por cierto, en un artículo de este blog, el efecto antiosteoporótico del café, expliqué la fisiopatología y el diagnóstico de la osteoporosis, entre otros conceptos básicos.
Concepto de dieta mediterránea
Pues se trata de una herencia cultural, basada en productos frescos, locales y de temporada, íntimamente vinculada al estilo de vida de los pueblos de la cuenca mediterránea, donde impera una saludable sociabilidad, como bien refieren los responsables de la Fundación Dieta Mediterránea. (1)
Si nos centramos en los alimentos que la constituyen recordaré que lo más destacable es la abundancia de productos vegetales, como hortalizas, legumbres, arroz, verduras, frutas y frutos secos. Así como el empleo de aceite de oliva virgen extra como fuente fundamental de grasa y antioxidantes. Además de un consumo moderado de pescado, marisco, aves de corral, productos lácteos y huevos, entre otros.
Su efecto saludable se debe, por una parte, a que es una dieta equilibrada, variada y con una adecuada incorporación de macronutrientes. Por otra, a los beneficios derivados de su alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y poliinsaturados, su bajo contenido en ácidos grasos saturados. Y, sobre todo, a su gran riqueza en antioxidantes, como el oleocantal, la oleuropeína, el hydroxytyrosol, propios del aceite de oliva virgen extra.
Tanta es la bondad de la dieta mediterránea (DM) como para que el 16 de noviembre de 2010 se acordara inscribirla en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Así lo decidió el Comité Intergubernamental de la UNESCO para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, en la reunión celebrada en Nairobi (Kenia).
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: estudios prospectivos
A continuación, voy a resumir los principales estudios prospectivos que están revelando un efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea.
De entrada, los antioxidantes de la dieta mediterránea (DM) contribuyen a incrementar la cantidad de hueso y a mejorar su calidad (microarquitectura ósea), especialmente los aportados por el aceite de oliva virgen extra.
Prevención de fracturas de cadera por osteoporosis con dieta mediterránea: estudio prospectivo multinacional europeo (EPIC, 2013)
En mayo del 2013, se publicó una investigación europea sobre dieta y nutrición, el prestigioso EPIC, que reveló un efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea. (2)
Tanto la muestra como el tiempo de seguimiento fueron muy notables: 188.795 personas (48 años de edad media, el 74% mujeres)) y 9 años, respectivamente. Tiempo durante el que se diagnosticaron 802 fracturas de cadera.
Pues bien, una mayor adherencia a la DM se asoció con una reducción de un 7% del riesgo de fracturas por cadera (HR por cada incremento en una unidad en la puntuación de DM: 0,93; IC 95%, 0,89-0,97).
Esta favorable asociación fue más intensa en los varones y en los participantes de más edad. Además, también se observó mayores beneficios en los que consumieron más verduras (un 14% de reducción) y más frutas (11% de reducción del riesgo de fracturas de cadera).
Sin embargo, los que consumieron más carnes rojas tuvieron más riesgo de sufrir una fractura (HR: 1,18; IC 95%; 1,06-1,31). También apreciaron que el alto consumo de alcohol frente al moderado comportaba un riesgo de fractura sensiblemente mayor (HR: 1,74; IC 95%; 1,32-2,31).
“En este estudio prospectivo de adultos, una mayor adhesión a la Dieta mediterránea parece proteger contra la incidencia de fracturas de cadera, especialmente en hombres”, concluyeron los investigadores su estudio.
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: Resultados de la Iniciativa de Salud en Mujeres (WHI)
En mayo del 2016 se publicó un estudio prospectivo que valoró la posible asociación entre diversos modelos dietéticos calificados como saludables y la incidencia de fracturas en mujeres postmenopáusicas. Los resultados también fueron boyantes para las que siguieron un patrón dietético mediterráneo, con productos frescos y de temporada. (3)
Los otros modelos seleccionados fueron el Índice de Alimentación Saludable del 2010 (HEI-2010); el Índice de Alimentación Saludable Alternativa (AHEI-2010); la Estrategia Dietética para detener la Hipertensión (DASH).
Las 90.014 mujeres que participaron plenamente en el estudio, de una edad media de 63,6 años (+- 7,4 años), fueron seguidas y evaluadas periódicamente durante 16 años. Al cabo de los cuales diagnosticaron 2121 casos de fracturas de cadera y 28.718 casos de fracturas totales.
A la conclusión del estudio, sólo se apreció una significativa reducción del riesgo de fracturas de cadera entre las que siguieron una dieta mediterránea: 29%. Sin embargo, no se apreció ninguna asociación positiva entre las fracturas totales y la citada DM. Los otros modelos dietéticos no llegaron a alcanzar una asociación significativa con las fracturas osteoporóticas.
“Una superior adherencia a la Dieta Mediterránea se asocia con un menor riesgo de fracturas de cadera. Estos resultados refuerzan la idea de que un modelo dietético saludable puede desempeñar un papel favorable en el mantenimiento de la salud ósea en mujeres postmenopáusicas”. Así, concluyeron su estudio los investigadores responsables.
Efecto preventivo de fracturas osteoporóticas en el estudio PREDIMED (Prevención con dieta mediterránea), 2017
Como en otros artículos de este blog hemos descrito el diseño experimental y diversos resultados del estudio PREDIMED, ahora nos centraremos en el efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea.
En enero del 2017 se publicó un estudio secundario, observacional prospectivo, anidado en el ensayo experimental PREDIMED, con resultados fructíferos para los amantes del aceite de oliva virgen extra. Pues reveló que el consumo regular de aceite de oliva virgen extra, en una cantidad equivalente a 4 a 5 cucharadas soperas, reduce en un 51% el riesgo de fracturas osteoporóticas. (4)
Método
El objetivo del estudio fue explorar el efecto del consumo regular de aceite de oliva y sus variedades en el riesgo de fracturas osteoporóticas, en una población mediterránea de mediana y tercera edad.
Para ello, los investigadores estudiaron una muestra de 870 personas, de 55 a 80 años, de elevado riesgo de enfermedad cardiovascular, perteneciente a la gran muestra del PREDIMED. En este caso, reclutada por miembros del Instituto Catalán de la Salud de las comarcas de Tarragona.
Los participantes fueron aleatoriamente asignados a una de tres intervenciones dietéticas. Unos siguieron una DM con suplementos de aceite de oliva virgen extra (AOVE). Otros, también adoptaron una DM, pero con suplementos de frutos secos. En tanto que los integrantes del tercer grupo, el control, incorporaron una dieta baja en grasas, tanto de origen animal como vegetal.
La asociación entre las mediciones del consumo de aceite de oliva virgen extra, anualmente repetidas, y el riesgo de fractura lo evaluaron mediante la regresión de Cox.
Precisemos que, tras 9 años de seguimiento, se diagnosticaron 114 casos de fracturas osteoporóticas.
Resultados
Pues bien, los que consumieron más aceite de oliva virgen extra (tercil superior) se beneficiaron con una reducción del riesgo de fracturas osteoporóticas del 51% (HR: 0,49; IC 95%: 0,29-0,81). Obviamente, cuando fueron comparados con los que consumieron menos (tercil más bajo).
También comprobaron que estos resultados no se apreciaron con otras modalidades de aceite de oliva, como la extrafina o la virgen a secas. La única que ofrecía tan excelentes resultados fue el aceite de oliva virgen extra.
“Un alto consumo de aceite de oliva virgen extra se asocia con una reducción del riesgo de fracturas por fragilidad ósea, secundaria a osteoporosis, en personas de edad media y ancianos pertenecientes a una población mediterránea de alto riesgo cardiovascular”, concluyeron los autores del estudio.
También precisaron que este es el primer estudio prospectivo que demuestra que el citado consumo regular de aceite de oliva virgen extra se asocia a una notable disminución del riesgo de fracturas osteoporóticas.
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: salud ósea, ejercicio físico y dieta mediterránea hipocalórica en adultos mayores con obesidad (PREDIMED-PLUS)
En abril del 2025, se publicó un análisis secundario de un estudio experimental, el PREDIMED-PLUS, que reveló un mayor efecto antiosteoporótico al combinar una dieta mediterránea con ejercicio físico. (5)
Precisemos que la dieta mediterránea era hipocalórica, pues era para pacientes mayores con gran riesgo cardiovascular por sufrir síndrome metabólico (obesidad abdominal, dislipidemia, hipertensión arterial, resistencia insulínica…).
Destaquemos que el estudio experimental PREDIMED-PLUS ha demostrado un mayor efecto antidiabético (31% reducción) y mayor descenso de peso y triglicéridos, con respecto al estudio PREDIMED original. (6)
Método
El objetivo fue evaluar los efectos de una intervención de estilo de vida para reducir peso sobre la densidad mineral ósea (DMO), el contenido mineral óseo (CMO) y la prevalencia de DMO baja. Parámetros óseos medidos por densitometría ósea de rayos X de energía dual (DXA), al inicio, al año y a los tres años del estudio. La DMO se midió en fémur total, columna lumbar [L1-L4] y trocánter femoral.
En realidad, se pretendía comprobar si tal combinación (dieta mediterránea y ejercicio físico) era capaz de mitigar la pérdida de DMO asociada a la pérdida de peso y a la edad. Y es que la experiencia constata que cuando se instaura una dieta hipocalórica convencional, con o sin ejercicio físico, la pérdida de peso subsiguiente se acompaña de pérdida ósea. (7)
Para lo cual, se seleccionaron 924 adultos mayores (65 años de edad media; 454 mujeres [49,1%] y 470 hombres [50,9%]), de la muestra total del PREDIMED-PLUS (6874 personas).
Luego, se distribuyeron aleatoriamente en dos grupos: el de intervención y el control. Los primeros (460 personas) siguieron una dieta mediterránea hipocalórica (unas 600 kilocalorías/día menos) y ejercicio físico (grupo de intervención: PREDIMED-PLUS). Los segundos, grupo control, siguieron una dieta mediterránea, sin restricción calórica ni fomento de la actividad física (grupo control: PREDIMED).
Resultados
A los tres años se observó una mayor DMO en la columna lumbar de las mujeres del grupo de intervención, versus las del control (dieta mediterránea ad libitum). En cambio, en varones no se apreció tal efecto protector.
Tal resultado es muy prometedor, dada la gran pérdida de DMO y fracturas osteoporóticas en mujeres mayores con sobrepeso, más aún cuando adelgazan.
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: metaanálisis de estudios observacionales
Vamos a describir los principales metaanálisis de estudios observacionales que han valorado un potencial efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea.
Mejora de la DMO y prevención de fracturas por osteoporosis con dieta mediterránea: revisión general y metaanálisis de estudios observacionales prospectivos (2018)
En septiembre del 2018, investigadores persas, revelaron un efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea, tras revisar y analizar los estudios prospectivos más relevantes al respecto. (8)
Para lo que recabaron información (PubMed, Scopus, ISI Web of Science) sobre estudios que hubieran valorado asociaciones entre la DMO, el riesgo de fracturas osteoporóticas y la DM. Estudios prospectivos publicados hasta junio del 2016. Tras lo cual, seleccionaron tres estudios prospectivos.
¿Qué fue lo que apreciaron? Pues que una buena adherencia a la DM se asoció con una reducción del 21% en el riesgo de fractura de cadera (RR general: 0,79; IC del 95%: 0,72-0,87). Y no solo eso, sino también una mejor DMO en columna lumbar, cuello femoral y cadera total.
Por otra parte, la metarregresión de los estudios incluidos mostró una asociación lineal inversa significativa entre la puntuación de la dieta mediterránea y el riesgo de fractura de cadera. De manera que el aumento de una unidad en la puntuación de la DM se asoció con una reducción del 5% del riesgo de fractura de cadera (RR 0,95; IC del 95 % 0,92-0,98 p = 0,01).
Efecto protector de procesos musculoesqueléticos por la dieta mediterránea: revisión sistemática y un metaanálisis
En febrero del 2025 se publicó una investigación, de autoría italiana, que reveló un cierto efecto protector musculoesquelético de la dieta mediterránea. (9)
Se trata de una revisión general y metaanálisis de estudios, publicados hasta el 28 de febrero del 2024, que versaron sobre la prevención de procesos musculoesqueléticos por la dieta mediterránea. Sólo 16 artículos cumplieron con los rigurosos criterios de selección.
Bueno, ¿cuáles fueron los resultados? Pues que una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asociaba con un probable efecto osteoporótico en adultos ((OR = 0,77; [IC] del 95 %: 0,60-1,00; bajo grado de certeza).
De forma que un aumento de un punto en la adherencia a la DM se asoció con una ligera reducción del riesgo de fracturas: un 3% (RR = 0,97; IC del 95 %: 0,94-0,99). De igual forma, un incremento de un punto en la adherencia a la citada DM se asoció con una disminución del riesgo de dolor en pacientes con artrosis de rodilla. En este caso, con un grado de certeza moderado (HR = 0,98; IC del 95 %: 0,97-0,998).
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: mecanismos de acción
Este punto del tema, el de las hipótesis plausibles, lo vamos a desarrollar dividiéndolo en varios apartados.
Papel de la oxidación e inflamación en el desarrollo de osteoporosis
Recordemos que la osteoporosis empieza a desarrollarse cuando se altera el equilibrio del remodelado óseo porque el tejido óseo destruido por los osteoclastos no es repuesto por los osteoblastos. Hecho favorecido por el déficit de hormonas sexuales femeninas (estrógenos) durante la menopausia.
En este sentido, el papel de la inflamación y del estrés oxidativo del tejido óseo empieza a cobrar protagonismo en la patogenia de la osteoporosis. (10) (11) (12)
Así, sabemos que ciertos compuestos inflamatorios (interleucina-1 beta, interleucina-6 y factor de necrosis tumoral alfa) estimulan la formación de los osteoclastos y, por ello, potencian la destrucción del hueso. (13)
Además, ciertas enfermedades inflamatorias crónicas, como las intestinales (colitis ulcerosa, ileítis regional o enfermedad de Chron), son más proclives a la pérdida de masa ósea y fracturas por fragilidad. (14) (15)
En cuanto a los fenómenos oxidativos, se sabe que los radicales libres de oxígeno emiten señales moleculares a los osteoclastos para inducir y potenciar su maduración. (16)
Por otra parte, el estrés oxidativo también daña a los osteoblastos, células formadoras de hueso, suprimiendo su maduración. (17) Incluso se han publicado estudios que han mostrado que la densidad mineral ósea se correlaciona con el estatus oxidativo de los seres humanos. (18) (19)
Efecto antioxidante y antiinflamatorio de los ingredientes de la Dieta Mediterránea, especialmente del aceite de oliva virgen extra
Si la oxidación y la inflamación parecen estar muy involucradas en el desarrollo de osteoporosis es coherente pensar que una dieta rica en sustancias con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, como la dieta mediterránea, podría reducir el deterioro del tejido óseo (desmineralización y alteración de su microarquitectura) y, por ende, disminuir el riesgo de fracturas osteoporóticas.
Obviamente, esta es la hipótesis habitualmente esgrimida para intentar explicar cómo y por qué las personas que se adhieren y siguen este modelo dietético mediterráneo se benefician de un menor riesgo de osteoporosis y de fracturas por fragilidad, como hemos visto en los apartados anteriores.

Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: el aceite de oliva virgen extra , producto estrella de la dieta mediterránea, aporta grandes antioxidantes, como la oleuropeína, hidroxitirosol y oleacantal, que estimulan a los osteoblastos, células formadoras de hueso, e inhiben a los osteoclastos, células destructoras de hueso. Por ello, contribuye a aumentar la densidad mineral ósea y a reducir el riesgo de fracturas osteoporóticas, como las de cadera.
¿Qué compuestos del aceite de oliva virgen extra tienen capacidad antioxidante?
En una dieta rica en antioxidantes como la dieta mediterránea, el aceite de oliva virgen extra ocupa un papel destacado. Como así se ha apreciado en diversas investigaciones, tales como metaanálisis europeos y revisiones asiáticas. (20, 21)
Tanto unos como otros atribuyen los saludables efectos del aceite de oliva virgen extra a su abundancia en antioxidantes, como las vitaminas y, sobre todo, los polifenoles. Sin soslayar su riqueza en ácido oleico.
Los compuestos fenólicos del aceite de oliva virgen extra, que incluyen al tirosol, hidroxitirosol y la oleuropeína, ejercen potentes efectos antiinflamatorios y antioxidantes. Por lo que se les considera candidatos potenciales en la prevención de la osteoporosis. (22) (23)
Con respecto al impacto favorable que ejercen sobre el tejido óseo, diversos estudios experimentales con animales de laboratorio y algunos en humanos han revelado que los polifenoles citados estimulan la proliferación y maduración de las células formadoras de hueso, o sea, los osteoblastos, y reducen la formación y acción de las células destructoras del tejido óseo, esto es, los osteoclastos, en aras a conseguir un cierto balance positivo en el remodelado óseo, que hace que predomine la formación de hueso sobre la destrucción o, en su defecto, que el tejido óseo destruido pueda ser rápidamente repuesto.
Polifenoles del aceite de oliva virgen extra
Vamos a mencionar algunas propiedades de los más notables polifenoles del aceite de oliva virgen extra.
La oleuropeína es el principal compuesto fenólico del aceite de oliva. Parece mejorar la salud ósea mediante el aumento de la formación de osteoblastos a partir de las células madre de la médula ósea. Lo que sugiere que la oleuropeína pudiera ejercer un efecto preventivo de la pérdida ósea asociada a la osteoporosis y al envejecimiento. (24)
Otros autores han revelado que la oleuropeína, administrada a ratas ovariectomizadas (sin producción de estrógenos), es capaz de incrementar su masa ósea mediante un neto efecto antiinflamatorio. (25) (26)
El hidroxitirosol es considerado como uno de los más potentes antioxidantes del aceite de oliva. (27) Así, es capaz de impedir la pérdida de hueso trabecular del fémur de roedores ovariectomizados (ratones hembra), merced a que inhibe la formación de osteoclastos. (28)
Otros autores han demostrado que el tirosol y el hidroxitirosol previenen la pérdida ósea inducida por la inflamación en un modelo de osteoporosis senil inducido en ratas ovariectomizadas. Al tiempo que aumentan la actividad de sus osteoblastos. Además, comprobaron que este favorable efecto óseo no depende tanto de sus propiedades antiinflamatorias cuanto de las antioxidantes. (29)
Estos experimentos han revelado que el hidroxitirosol puede mejorar la salud ósea aumentando la formación de hueso, por su efecto osteoblástico positivo, y reduciendo la destrucción del tejido óseo, por su efecto inhibidor sobre los osteoclastos. (30)
Estos tres polifenoles del aceite de oliva virgen extra exhiben una buena disponibilidad, dado que su ingesta se sigue de una buena absorción, correcta metabolización y adecuada metabolización. Lo que permite ver sus metabolitos en la orina.
La luteolína, flavonoide contenido en el aceite de oliva, previene la destrucción del tejido óseo merced a su capacidad para reducir tanto la formación cuanto la función de los osteoclastos. Como se ha podido observar en experimentos de osteoporosis postmenopáusica, inducida en roedores de laboratorio (ratas ovariectomizadas). (31) (32)
En realidad, el efecto antiosteoporótico del aceite de oliva virgen extra se debe al efecto combinado de todos sus compuestos, un verdadero sinergismo por potenciación.
De igual forma, el efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea es atribuible al efecto sinérgico de todos sus ingredientes, aunque con gran protagonismo del aceite de oliva virgen extra.
Efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea: conclusiones
A la luz de los conocimientos científicos actuales, una buena adherencia a la dieta mediterránea exhibe un efecto antiosteoporótico manifiesto. Todo ello merced a la riqueza en antioxidantes de sus ingredientes, sobre todo, las verduras, frutos secos y aceite de oliva virgen extra. Efectos antioxidantes, antiinflamatorios y reparadores de anomalías del ADN exhibidos por sus vitaminas, polifenoles, carotenoides y flavonoles, entre otros nutrientes.
Tales acciones antioxidantes se antojan cruciales para fomentar la formación de hueso, activando a los osteoblastos, células formadoras de hueso, e inhibiendo a los osteoclastos, células destructoras óseas. Lo que resulta imprescindible en la menopausia y durante el envejecimiento, cuando predominan los fenómenos lesivos del hueso: reducción de la masa ósea y alteración de su microarquitectura.
En fin, el efecto antiosteoporótico de la dieta mediterránea es uno más de sus múltiples efectos saludables. Por ello, una buena adherencia a la misma contribuye decisivamente a incrementar la esperanza de vida en buena salud. Al igual que la práctica regular de ejercicio físico y el consumo regular de café, sobre todo, café de especialidad, bien tostado y preparado con técnica depurada.
Dr. Félix Martín Santos
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